No podía faltar en este blog la deliciosa psicodelia musical de los fantásticos Khruangbin. Simple, armoniosa, setentosa. A veces las fórmulas se pueden repetir, pero la originalidad está en la calidad. Y este trío cumple todas las premisas para convertirse en un nuevo clásico. Para deleitarse mientras se prepara un batido de kéfir, banana, kiwi y semillas de lino y chia. Ponele.
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